• Bahamadia - Kollage

    ¿Cuándo conquistó el Hip Hop el mainstream? Podríamos estar horas debatiendo al respecto. Pero sin duda un punto de inflexión se produjo en el año 1996, cuando el rap copó portadas de periódicos y cabeceras de noticiarios, aunque más que por lo estrictamente musical fuera por la violenta guerra entre costas que estaba teniendo lugar. Eran los años de Death Row y Bad Boy en la cima y a menudo nos cuesta hacer memoria y recordar qué sucedió más allá de la muerte de 2Pac. Uno de los acontecimientos que celebrar de aquel año fue el salto a la palestra de una MC de Filadelfia que con su flow pausado iba a sorprender a propios y extraños: Bahamadia.

    Illadelph

    Filadelfia es la sexta ciudad más grande de los Estados Unidos. Hervidero de grandes figuras, su proximidad con la ciudad de Nueva York nos hace olvidarla en ocasiones o directamente asociar a sus artistas con la ciudad de los rascacielos. En la célebre pero polémica parte oeste de la ciudad nació en 1970 Antonia Reed. Desde bien pequeñas Antonia y su hermana recibieron el apoyo de su madre para expresar sus sentimientos y dar rienda suelta a su vertiente artística en forma de poesía, canciones, fotografía o vídeo. Con semejante energía en casa y siendo una chica negra de West Philly, era cuestión de tiempo que Antonia se topara con la fuerza del Hip Hop.

    Entrada en la adolescencia empezó a ejercer de DJ en block parties mientras seguía cultivando su gusto por la escritura. Fijándose en mujeres que empuñaban un micro como Sha Rock o Lady B, no hubo de pasar mucho tiempo para que la comunidad Hip Hop de Philly pronto supiera de la existencia de Antonia o, mejor dicho, de Bahamadia. Y así, el sello local IQ Records decidió contar con ella como una de las representantes de la nueva música de Filadelfia y Bahamadia grabó en 1993 su primera canción de forma profesional, “Funk Vibe”.

    Pero entonces no había redes sociales y las cosas funcionaban de otra manera; si querías estar al tanto de lo que se cocía no te quedaba más remedio que salir de tu casa y moverte. Y posiblemente esto fue lo que pensó Guru, que en un desplazamiento a Filadelfia acudió a una fiesta y vio a Bahamadia rimar y no dudó en establecer contacto con ella. Pero no fue el único, pues gracias a Kurupt, originario de Filadelfia, Dr. Dre supo de la existencia de la MC y estuvo cortejándola para que fichara por su equipo. Pero ya fuera por proximidad geográfica o, más bien, por afinidad musical, Bahamadia se juntó con Primo y Guru y pasó a formar parte de la Gangstarr Foundation.

    De este modo, en 1995 apareció en el segundo volumen de Jazzmatazz junto a Guru en “Respect the Architect” y también en el single de Big Kap titulado “Da Ladies in da House”, junto a Lauryn Hill, Precise, Treep y Uneek. Con un palmarés que cada vez iba a más, era solo cuestión de tiempo que Bahamadia presentara su propio largo en solitario. Y así nació “Kollage”.


    Peep my credentials

    El 2 de abril de 1996 salió a la venta el disco debut de Bahamadia. El álbum abre con una intro de apenas un minuto producida por Premier en la que simplemente escuchamos el nombre de la MC repetido varias veces. Una forma tranquila pero directa de comenzar. Acto seguido empieza “Word Play”, producido por Guru. El tema es un despliegue de skills en el que la MC va buceando por el ritmo a su antojo haciendo juegos de palabras, cortando o alargando frases y mandando shout outs a muchos artistas como Afu-Ra, Digable Planets, los Fugees y más. Bahamadia atrapa con su flow pausado pero hipnotizante, sin embargo, estos dos factores se elevan en el siguiente track, “Spontaneity”. Sobre una producción de Da Beatminerz, Bahamadia parece que va a dejar la rima colgando para acabar incluyéndola como una parte más de la frase. El estribillo susurrado con cambio total de ritmo pilla desprevenido al oyente pero encaja perfectamente. A lo largo de todo el tema uno tiene la impresión de estar flotando en el espacio y es en gran parte gracias al enorme trabajo de Da Beatminerz en la instrumental, sampleando a la banda filadelfiana de funk Catalyst; una pequeña forma de rendir homenaje a la ciudad natal de la MC.

    En la pista cuatro vemos por primera vez a DJ Premier a los controles y, como era de esperar, no decepciona. Bahamadia continúa con su tono de voz monótono pero sin dudas el tempo al que rapea es mayor, convirtiendo partes de la canción en todo un trabalenguas: “In stereo phonic or mono my lingo tingle topics/ revolves around science of optics/ and poses as nuances/ scripture glitters like diamonds/ or sparkle like magnesium/ premium equates da medium/ that blows me up like helium”. Primo deja la marca de la casa, incluyendo scratches a modo de intro y estribillo, de Nas y de la propia Bahamadia para ser exactos.


    Thinking of a master plan

    En el puesto número cinco encontramos el primero de tres interludios. Guru coge el micrófono para concienciar al oyente y hacer de maestro de ceremonias para presentar a Bahamadia. Veintinueve segundos que no se hacen pesados. En el track número seis nos encontramos con un tema con toda la esencia del RnB de los 90 producido por N.O. Joe. “I Confess” es una canción de amor en la que Bahamadia se desenvuelve con mucha sinceridad y que se aleja de cualquier atisbo de vulgaridad. Frases como “Put ya manhood to the test/ but not ya physical, ya individual is what/ I’m after” permiten comprobar al oyente que Bahamadia lo único que quiere es expresarse en sus canciones, tan simple y complicado como eso. Aquí encontramos la primera colaboración vocal del álbum y el primer estribillo propiamente dicho también, todo ello a cuenta de X-Cetera, con una versión del “Let’s Get it On” de Marvin Gaye.

    Seguidamente tenemos el que posiblemente sea el tema más conocido de Bahamadia, “Uknowhowwedu”, con DJ Redhanded y Ski Beatz a la producción. La canción fue escogida como single del álbum y es un gran shout out a Filadelfia, pues la MC se encarga fundamentalmente de representar a Philly a lo largo de todo el tema. Sin ser el mejor en opinión del que aquí escribe, es un buen tema por su estilo boom bap y por poner en el mapa a su ciudad. En la pista número ocho tenemos un nuevo interludio. Aunque soy un gran fan de los interludios, en esta ocasión se me hace un poco pesado incluir un nuevo interludio tan solo tras dos canciones después del último, aunque apenas dura un minuto y es una base con un piano agradable.

    Entramos en la segunda mitad del álbum con “Total Wreck”. Aquí la MC rapea más enérgicamente sobre un beat de Guru 100% 90s. Un gran tema por cómo se desenvuelve la MC y gran contraste entre el flow y el ritmo. En la pista 10 nos encontramos con “Innovation”. Da Beatminerz vuelven a los aparatos pero en esta ocasión da la impresión de que han intentado crear un nuevo “Spontaneity” sin demasiado éxito. En un disco con 15 canciones siempre tiene que haber alguna que sea la más floja y en mi opinión es “Innovation” la que ocupa ese lugar. Pero el “disgusto” dura poco porque a continuación nos topamos con “Da jawn”, donde Bahamadia se reúne con sus paisanos de The Roots. Todo lo que huele a The Roots lleva el sello de calidad filadelfiana y aquí no es una excepción; Bahamadia y la banda de Questlove encajan a la perfección y el ritmo es genial. Illadelph in full effect.

    Pista 12, tercer y último interludio del álbum. Al igual que el anterior, el interludio en sí no es desagradable, pero uno se cuestiona si en un disco de quince pistas tres interludios son demasiados. Para adentrarnos en la recta final del disco tenemos “True Honey Buns (Dat Freak Shit)”. El tema es toda una clase maestra en el arte del storytelling por parte de Bahamadia sobre un ritmo muy simple de Premier pero que le permite brillar con más fuerza a la MC. Una noche en la vida de Bahamadia pero con un mensaje potente para todas las mujeres: “to all tha girls do what you gotta do/ but it ain't what you do/ it’s how you do it”. Y si para el single de Big Kap ya formó parte de un dream team de mujeres, en “3 Tha Hard way” vuelve a hacerlo acompañándose de K-Swift y Mecca Starr. Un tema muy hardcore en su estilo con Dj Premier a la producción que se vale de la frase de LL Cool J para darle nombre al título. Las tres MCs podrían ser un grupo, sus estilos encajan a la perfección; el grito sampleado de The Mohawks hace acto de presencia en la canción, como buen tema de Hip Hop noventero.

    El disco concluye con “Biggest Part of Me”, canción que Bahamadia dedica a su hijo. N.O. Joe vuelve a hacerse cargo de la producción de este tema con tinte RnB en el que participan Lil’ Cess y Karen Bernod en el estribillo. Un tema con una temática muy tierna que sirve como broche final para acabar el álbum.

    Eternal verbal expansion

    “Kollage” no fue un éxito de ventas y lo máximo que llegó a ocupar fue el puesto 126 de la lista Billboard. Sin embargo, en palabras de la misma Bahamadia, su intención fue aprovechar la oportunidad y hacer un buen disco, ni más ni menos. Es cierto que “Kollage” no es un disco para todos los gustos y, pese al título, que implica variedad, el álbum construye una atmósfera bastante uniforme que no es para todos los oídos y que, desde luego, no sigue los cánones del mainstream. Quizá sea una de las razones por las que otras dos rookies del 96, Foxy Brown y Lil’ Kim, sí que tuvieron más éxito que Bahamadia, con unos estilos más directos y contundentes.

    La caída de Chrysalis Records dejó a Bahamadia en un limbo discográfico del que salió en el año 2000, cuando publicó su segunda referencia, “BB Queen”, un EP de 7 temas que tampoco tienen desperdicio alguno. Como muchos otros rappers en su línea, llegó a ver que su trabajo era más valorado fuera de sus fronteras y ha girado varias veces por Europa y Japón, donde goza de popularidad. Su carácter artístico por encima de todo la ha llevado a colaborar con grupos y solistas muy variopintas, como Morcheeba, Slum Village, The Brand New Heavis y Roni Size; de hecho su colaboración con este último la convirtió en la primera rapper propiamente dicha que participaba en un tema de drum and bass. A lo largo de toda su trayectoria Bahamadia ha desprendido tranquilidad y sabiduría, quizá porque en todo momento ha tenido claro que lo que quería era expresarse y no tenía ninguna necesidad de vender su alma al diablo por dinero. Sin buscarlo, siendo ella misma, hoy es Historia viva del Hip Hop.
    By Nico
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