• Nas - Illmatic

    No sé si faltan o sobran palabras para hablar de uno de los álbumes más emblemáticos de la historia del Hip Hop y de los pocos que cuenta con la bendición unánime de críticos y fans, sin importar su lugar de procedencia. Dio igual ser del Bronx, de Brooklyn, del Sur, de la Costa Oeste; cuando Nas publicó “Illmatic” con tan solo 20 años, todos se callaron y escucharon lo que el discípulo de las calles tenía que contar.

    When I was 12 I went to hell for snuffin’ Jesus

    Nasir Bin Olu Dara Jones nació en 1974 en Brooklyn, Nueva York, pero pronto se trasladó a Queens con su familia, donde los projects se convertirían en su hogar y serían la fuente de crónicas callejeras innumerables. Su padre era músico de jazz y a menudo viajaba por todo el mundo girando, de modo que su madre actuó durante largos períodos de tiempo como figura paterna y materna prácticamente. Esto llevó a que sus padres acabaran separándose y Nas encontró en la pluma y las calles el refugio que buscaba. Como miles de jóvenes afroamericanos crecidos en el Nueva York de los 80, Nas vivió el desarrollo del Hip Hop desde cerca, de manera que era casi una cuestión de tiempo que tomase parte activa en alguna de las disciplinas de la cultura.

    Aunque no era más que un adolescente, Nas ya estaba ahí cuando las Bridge Wars entre el Bronx y Queensbridge. Por aquel entonces, el joven Nasir se hacía llamar Kid Wave y su vecino de arriba, Willy Graham, le hacía de DJ con el alias de Ill Will. Incluso el hermano pequeño de Nas, Jungle, andaba metido en el ajo. Por aquel entonces podría decirse que la música todavía tenía el título de pasatiempo o pasión para Nasir, pero con apenas 15 años conoció a alguien que iba a mostrarle que existía un lado profesional: Large Professor. Sin haber siquiera cumplido la mayoría de edad, Kid Wave, ahora conocido como Nasty Nas, se empezó a juntar con el profesor y a acudir al estudio donde estrellas como Rakim o Kool G Rap grababan. No obstante, cuando Nas llamó la atención de todos por primera vez fue en 1991, cuando colaboró con Main Source, el grupo de Large Professor, en el tema “Live at the Barbeque”. El de Queens abría el tema con su estrofa y todos empezaron a preguntarse quién era aquel chaval y cómo un tipo de apenas 17 años era capaz de soltar versos como “Verbal assassin, my architect pleases / When I was twelve, I went to hell for snuffing Jesus”. Se acababa de producir un punto de inflexión en su carrera, pero las cosas se iban a suceder lentamente.

    Todo Nueva York sabía que había una metralleta lírica en Queens, pero, ¿cómo es que ninguna disquera se había hecho con sus servicios todavía? Era 1992 y la industria del rap estaba creciendo, pero en lo personal, Nas iba a tener una revelación. Una noche de mayo, su DJ y mejor amigo, Ill Will, recibió unos disparos que acabaron con su vida. Jungle también estaba, pero resultó herido únicamente. Mientras lloraba la pérdida de su amigo, Nas tuvo claro que tenía que seguir adelante y hacer de la música su sustento.

    En este contexto, MC Serch, miembro de 3rd Bass, se acercó a Nas para una colaboración en su álbum y le acabó consiguiendo un tema para la banda sonora de la película de 1992 “Zebrahead”. Nasty Nas creó así “Halftime” sobre un ritmo de Large Professor. Serch no tenía dudas del talento de Nas y se erigió en su manager con una misión bien clara: encontrarle un contrato discográfico. Serch contactó a los grandes padrinos de la industria del Hip Hop del momento, pero todos rechazaron al joven de Queens. Russell Simmons, presidente de Def Jam por aquel entonces, dijo que Nas era muy parecido a Kool G Rap y que no le interesaba. Finalmente, Serch tocó a la puerta de Columbia y la respuesta fue muy distinta: Faith Newman ofreció un contrato al momento para tener a Nas en sus filas. Según dijo, “era justo lo que andaba buscando”. Y así, en 1992, se empezó a gestar un clásico: “Illmatic”.


    Straight out the fucking dungeons of rap

    Nasty Nas contaba con la mejor promoción que puede tener un rapper: sus líricas. Todos sabían de su habilidad para escupir rimas y, si eres bueno, los mejores querrán saber de ti. Fue así como ni más ni menos que DJ Premier, Pete Rock y Q-Tip quisieron activamente participar en el álbum debut del rapper de Queensbridge. Sin olvidar, naturalmente, el buen hacer de Large Professor y MC Serch en el aspecto ejecutivo. Tras casi dos años de trabajo, el 19 de abril de 1994 salió a la calle “Illmatic”, el disco que iba a darle la corona de Nueva York a Nasty Nas.

    El álbum abre con “The Genesis”. Se escuchan las vías del tren, la estrofa de Nas en “Live at the Barbeque” de fondo y un extracto de la película “Wild Style”, todo un rework del “Subway Theme” de Grand Wizard Theodore. Jungle, AZ y Nas parlotean en el estudio, bebiendo Henessy, fumando, contando billetes y, en definitiva, preparándose para lo que viene, porque “Illmatic” está empezando. Inmediatamente después entra un clásico entre clásicos: “N.Y. State of Mind”. DJ Premier samplea a Joe Chambers y su “Mind Rain” para crear el piano oscuro que sirve como telón de fondo para que Nas escupa rimas sobre la vida en el gueto, la vida en Nueva York. Es una descripción de la actitud necesaria para sobrevivir más que egotrip seco. El estribillo es un simple scratch de Rakim para que Nas siga con su segunda estrofa. 5 minutos de lírica inteligente y habilidosa bajo la batuta de Primo y con el aderezo de este último en los scratches. Una joya y un himno para la Costa Este.

    A este tema le sigue otro no menos contundente, “Life’s a Bitch”, con AZ al micro y L.E.S. a las producciones. El ritmo es más suave y envolvente, con el sampleo de “Yearning for your Love” de The Gap Band, pero la energía de los rappers sobre el beat, sobre todo de AZ, crea un equilibrio perfecto. Es casi un poema triste sobre lo que es vivir en Nueva York en el barrio, siendo negro y pobre. Nas recuerda a los amigos que están encarcelados, sintiéndose bendecido por seguir en el mundo pero rememorándolos con tristeza. AZ nos deja uno de los emblemas más potentes de los 90, con “Life's a bitch and then you die That's why we get high/ ‘Cause you never know when you're gonna go”. El toque final lo pone nada menos que el padre de Nas, Olu Dara, tocando la trompeta para el outro de la canción.


    A continuación tenemos la única aportación de Pete Rock en el álbum como productor de “The World Is Yours”. El beat es marca de la casa, con el habitual sabor jazzy de Rock, sampleando a Ahmad Jamal Trio. El track hace una clara alusión a la película de Scarface, algo que iba a ser muy recurrente en el rap posteriormente y sigue siendo hasta la fecha. El videoclip de la canción lo corrobora sin pudor y el mensaje de Nas es claro y directo: sal ahí fuera y haz tus billetes. Podría haberlo hecho de un modo más egocéntrico, pero lo cierto es que lo que Nas hace aquí es mandar un mensaje positivo, y en el outro se dirige explícitamente a los distintos distritos de Nueva York y otras zonas, animando a la comunidad a que salga de la pobreza.

    Llegamos a la mitad del álbum con “Halftime”, el tema más antiguo del álbum que ya salió en 1992 para la banda sonora de Zebrahead, como mencionábamos antes. Aún así no hay que pasarlo por alto, sobre todo la producción de Large Professor con una línea de bajo hipnotizante. De hecho, es la canción con la que MC Serch acudió a Columbia para mostrar las destrezas de Nasty Nas y que desembocó en la elaboración del disco. Para empezar la segunda mitad del disco vuelve DJ Premier a la producción con “Memory Lane (Sittin’ in da Park)”. El tema sería un cliché hoy en día, con Nas rememorando su adolescencia y “aquellos maravillosos años”, pero no olvidemos que estamos ante un disco clásico de los noventa que marcaría tendencia: si Nas habla del banco del parque, lo está haciendo antes que muchos; si Nas habla de Scarface, lo está haciendo antes que muchos. Sí, también es cierto que Nas tenía 20 años cuando escribió esta canción, ¿cómo puede un pipiolo hablar de la adolescencia como algo lejano y melancólico? Ahí está la diferencia entre los buenos y los que no: Nas sabe hacerlo bien. Primo se sirvió de un sampleo de Reuben Wilson para darle el toque chill al tema.

    Track 7, aparición de Q-Tip. Si estaban DJ Premier, Pete Rock, Large Professor, ¿cómo no iba a estar una de las mentes más brillantes de la música estadounidense? Tip produce “One Love”, un tema epistolar donde Nas escribe a amigos en la cárcel para contarles cómo va todo por el barrio y darles ánimos. Tip se encarga, además, de poner voz a un estribillo muy sencillo pero muy pegadizo, muy de su estilo. A continuación entra “One Time 4 Your Mind”, tema producido por Large Professor y el único sobre el cual los fans discuten acerca de su calidad. Posiblemente la canción pilla de sorpresa al oyente por su tempo, mucho más lento en comparación con el resto de canciones. Hay rumores que mencionan que el tema se hizo así para agradar a posibles fans de la Costa Oeste y del Sur, donde ritmos con menos b.p.m. ya eran habituales. En cualquier caso, Nas demuestra que se desenvuelve con la misma soltura y Grand Wizard Theodore le acompaña en el estribillo.

    Llegamos a la parte final del disco y, muy inteligentemente, Nas ha dejado otro himno preparado. “Represent” lleva el sello de DJ Premier, sampleando a Lee Erwin. Nas, por su parte, se muestra mucho más agresivo y contundente en su lírica. Sí, Nas tiene un vocabulario y una capacidad expresiva que lo convierten en todo un cronista callejero, pero eso no indica que no sepa atarse bien las botas y salir a pelear cuando toca. Nas es puro Queensbridge y en este tema nos lo deja bien claro para que todos sepan que no se debe joder con él. “No doubt, see my stacks are fat, this is what it's about/ Before the BDP conflict with MC Shan/ Around the time when Shante dissed the Real Roxxane”. El álbum concluye con “It Ain’t Hard to Tell”, versión renovada de un tema que formó parte de una demo de Nas. Large Professor pone el ritmo de nuevo y Nas rapea tres estrofas sin estribillo donde expone su habilidad para encajar palabras, hacer rimas internas y, en definitiva, surfear sobre el ritmo. Un track excelente para acabar el disco y dejar al oyente pensando en quién es esa bestia que acaba de rapear durante las últimas 10 canciones.


    Straight up, Shit is real

    Nas tenía en vilo a medio Nueva York y cuando “Illmatic” salió a la calle, críticos y fans dieron su bendición de forma unánime. Alcanzó el puesto número 12 en las listas de ventas en su primera semana, sin embargo, después cayó en picado. ¿Cómo es posible que un disco sobre el cual todos están de acuerdo en que es buenísimo pueda caer en ventas? Es difícil de explicar, aunque la piratería jugó un papel importante. MC Serch relató que localizó un garaje en Nueva York con 60.000 copias pirata de “Illmatic”, y es que la demanda del álbum en Nueva York fue tremenda. No obstante, con el paso del tiempo las ventas hicieron justicia al debut de Nas y en 1996 alcanzó la categoría de álbum de oro y en el año 2001 fue nombrado disco de platino.

    Con solo 20 años, Nas se hizo con la corona de Nueva York por méritos propios. El discípulo de las calles comenzaba una carrera en la música que dura hasta hoy. DJ Premier, Pete Rock, Large Professor y Q-Tip sabían perfectamente lo que hacían cuando se pusieron a disposición del embajador de Queensbridge. No es fácil vivir sobre la larga sombra de un debut magnífico cuando uno es tan joven pero, sin entrar en discusiones sobre si su primer álbum fue el mejor, podemos decir con satisfacción que Nas ha sabido entregarnos verdaderas joyas después de 1994 y sentirnos alegres de que uno de los mejores MC’s de todos los tiempos siga en activo. Mientras seguimos sus pasos de cerca y esperamos que nos siga regalando nuevo material, siempre nos quedará “Illmatic”, uno de los clásicos de la Costa Este y del Hip Hop en general.
    By Nico
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