• Mos Def & Talib Kweli Are Black Star

    ¿Quién no ha soñado con la posibilidad de juntar a leyendas que ya murieron con rappers actuales y dar lugar a verdaderos hits? ¿Quién no ha fantaseado alguna vez con colaboraciones entre sus MC’s favoritos o directamente crear auténticos supergrupos? Aunque el rescate de antiguas grabaciones y la tecnología pueden ayudarnos a cumplir nuestros deseos, lo que está claro es que siempre soñamos con construir un supergrupo a partir de piezas dispersas, como creyendo que si juntamos a este rapper de Nueva York con aquel de Atlanta y el otro productor de California, el resultado será nuestro codiciado supergrupo. Puede ser, desde luego. Pero en ocasiones no nos percatamos de que hay supergrupos que ya existen y para cuando queremos darnos cuenta, ya es demasiado tarde.

    Es así cómo una de las mejores formaciones que ha visto el Hip Hop nos dejó un único regalo en 1998 que los fans atesoraremos por los siglos de los siglos. Ese fue el año en el que Mos Def y Talib Kweli unieron fuerzas para salvar al Hip Hop a bordo de su estrella negra.

    For trees to grow in Brooklyn, seeds need to be planted

    Antes de que hubiera un Starbucks en cada esquina y se convirtiera en el barrio hipster por excelencia, eran muchos los que se lo pensaban dos veces antes de poner un pie en Brooklyn. Con un par de décadas bastante prósperas a sus espaldas, tras la Segunda Guerra Mundial Brooklyn entró en una espiral de declive. La criminalidad subió como la espuma y las drogas empezaron a invadir las calles, controladas por una infinidad de bandas. Los años 70 y 80 fueron la cumbre de la decadencia para este distrito de Nueva York, y esa realidad es la que vivieron Talib Kweli Greene y Dante Terrell Smith, más conocido como Mos Def.

    Los dos neoyorquinos crecieron en hogares donde las artes y la educación ocupaban un lugar importante. Los padres de Kweli eran profesores universitarios y siempre se encargaron de inculcarle el gusto por la lectura y por formar su propia opinión, además de ser unos grandes melómanos. Por su parte, Mos Def encontró su primer gran amor en la actuación. Mientras hoy en día son muchos los rappers que, como parte de su éxito musical, quieren apresurarse y dar el salto a la gran pantalla, Mos Def hizo el camino a la inversa, por así decirlo. Con unos 13 años, un joven Def tuvo su primer papel de muchos en televisión, tarea que fue combinando con el teatro.

    El Hip Hop estaba viviendo su primera gran época dorada y los adolescentes Talib Kweli y Mos Def empezaron a escribir sus primeras rimas, poco antes de conocerse en el instituto. Sin embargo, a diferencia de muchos otros grupos que encontraron en la educación secundaria su fundación, los futuros MC’s continuaron con sus vidas por separado. RUN-DMC había logrado que todos los jóvenes negros de Nueva York llevaran Adidas y escupieran rimas, pero para cierto sector el cambio se produjo cuando De La Soul publicó en 1989 “3 Feet High and Rising”, y Talib y Def se encontraban en ese sector. El mensaje de los Native Tongues les abrió las puertas de un mundo distinto dentro de su propio mundo; no todo tenía que ser violencia y drogas para sobrevivir en Nueva York, se podía ser ingenioso, divertido y tener flow y así provocar reacciones entre los oyentes pero, lo que es más importante, las palabras podían ser las armas más potentes.

    El rap pasó de ser un pasatiempo a ser algo serio. Mos Def formó en 1994 el grupo UTD con su hermano y su hermana (bueno, un hermano y una hermana, pues Def es el mayor de nada menos que 12 hermanos). Por su parte, Talib Kweli tuvo una gran motivación para hacer del rap su oficio: su novia se quedó embarazada y se vio obligado a decidir entre ir a por todas en la música o volver a los estudios y encontrar un trabajo. Se decantó por la primera opción y empezó a coger un micro cada vez que había uno cerca. En semejantes circunstancias, un colega le habló a Kweli de un grupo de Cincinnati llamado Mood que eran amigos suyos. Ni corto ni perezoso, Kweli fue a Cincinnati y conoció a un productor: Hi Tek. Éste escuchó a Kweli rapear y, a su vez, Kweli escuchó los ritmos de Tek y la conexión fue instantánea. De este modo, en 1997 el neoyorquino tuvo su primera aparición en un disco al colaborar con Mood. A partir de ese momento, Tek y Kweli se unieron en grupo a pesar de vivir en ciudades distintas y nació Reflection Eternal. Mientras tanto, Mos Def iba haciéndose un nombre en la escena alternativa de Nueva York y en 1996 colaboró con De La Soul y Da Bush Babees.

    En este contexto de plena ebullición creativa apareció en escena un sello nuevo fundado por unos universitarios: Rawkus. Brian Brater y Jarret Myer, alumnos de la Brown University, tomaron prestado dinero de su colega James Murdoch y crearon el que se convertiría en uno de los sellos de rap por excelencia. Y tenían las ideas claras: querían en sus filas a Mos Def y a Talib Kweli. Rawkus entró fuerte en Nueva York editando una serie de mixtapes llamadas “Soundbombing” con las que dar a conocer a los fichajes que estaba realizando, y ahí estaban Mos Def y Talib Kweli por separado. Los dos vecinos de Brooklyn compartían ahora sello y el rap no era un juego. Las circunstancias parecían inmejorables: Mos Def y Talib Kweli iban a unir fuerzas para darle al Hip Hop de finales de los noventa el álbum que necesitaba.


    La estrella negra

    El 29 de septiembre de 1998 se publicó “Mos Def & Talib Kweli Are Black Star” y la esencia de los Native Tongues volvió a expandirse por la ciudad de los rascacielos. Kweli y Def tomaron el nombre de Black Star en alusión a la compañía naviera fundada por Marcus Garvey para el transporte de bienes a África y crearon un disco para adultos, con líricas conscientes y mensajes claros y directos en contra de la frivolización del Hip Hop y orgullosamente afrocentristas.

    El álbum abre con una introducción de apenas un minuto en la que los MC’s se presentan como documentalistas de la calle, advirtiendo al oyente de que van a encender la luz que les guíe en medio de la oscuridad. O quizás no haga falta arrojar luz sobre negro, quizás la estrella negra puede ser la guía. Sin que haya tiempo para intervalos comienza el primer track propiamente dicho, “Astronomy (8th Light)”, donde Kweli y Def continúan con la temática de la intro para bailar con sus rimas y explicar qué es Black Star a través de todas las representaciones que transmite el color negro sobre un ritmo de Da Beatminerz. Cabe destacar que los dos rappers no utilizan la típica estructura de hacer cada uno una estrofa, si no que van intercambiándose a lo largo de toda la canción, acabando las frases del otro en un estilo muy vieja escuela.

    En la pista tres tenemos el primer temazo con todas las letras del disco. Un homenaje claro a Boogie Down Productions tanto en la instrumental como en el estribillo y, de hecho, en la temática, con un mensaje antiviolencia con menciones explícitas a 2Pac y Biggie. Hi-Tek produce este temazo redefiniendo la instrumental de “P is Free” de BDP, con sample de Yellowman, lo que le da ese toque dancehall que Mos Def aprovecha. Igualmente, el estribillo recrea la entonación de “Stop the Violence”. Aquí Mos Def se come el ritmo literalmente, su flow es arrollador y las clava todas; un clásico sobre un clásico que ya es eterno. Pero si parece que ya no se puede ir a más, tan solo hay que pasar al siguiente tema para ver que sí que se puede. En “Re:Definition” Kweli y Def conservan el mismo estribillo, esta vez sobre un ritmo más oscuro y envolvente, con sampleos de cuerdas y piano, posiblemente de lo mejor de Hi-Tek en toda su carrera. Kweli entra a por todas dejando una estrofa más potente que en el anterior tema, pero Mos Def sigue a tope y vuelve a romper todos los moldes con su dominio de las sílabas.


    Seguidamente encontramos un nuevo homenaje por parte del grupo, en esta ocasión a Slick Rick. Mos Def recoge la estructura que el tipo del parche usa en “Children’s Story” para crear un tema homónimo pero dirigido a los tiburones del rap que poblaban los 90. Como si contara una historia a sus sobrinos pequeños, Mos Def habla de la subida y de la caída de un empresario del rap, algo que no le hizo ninguna gracia a P. Diddy en su momento e inclusó preguntó a Mos Def si el tema iba por él. Def se limitó a decirle que iba dedicado a los hombres de negocios. Seguimos y nos encontramos con otra joya. Si “Definition” es uno de los temas insignia de Black Star, qué podemos decir de “Brown Skin Lady”. Producido por J. Rawls, el tema tiene un groove que te tumba, con un sample de Gil Scott-Heron. Es la oda particular de los MC’s a todas las mujeres de piel oscura por su belleza pero también por ser ellas mismas y salir adelante. Los dos rappers, además, demuestran que pueden cantar incluso. Una canción relajada, desenfadada, que te hace sonreír.

    A estas alturas ya hemos visto que a Mos Def y a Talib Kweli les gusta rendir tributo a los padres del Hip Hop, pero por si quedaban dudas llega el tema “B Boys Will B Boys”, track ochentero tributo al b-boying con mención especial para varios breakers míticos y con la influencia de la película “Wild Style”. ¿Cuánto tiempo hace que no oyes a un rapper americano mencionar siquiera el breakdance? Estos dos tenían claro de dónde venían.

    Si Mos Def tiene su track en solitario con “Children’s Story”, Talib hace lo propio en “K.O.S. (Determination)”, junto a Vinia Mojica. O para ser precisos podríamos decir que es un track de Reflection Eternal junto a la cantante, pues Hi-Tek se encarga de la producción. Un tema galáctico, Hi-Tek parece más bien un músico en su forma de producir, capaz de controlar a la perfección los diferentes elementos. Talib fluye a la perfección y las clava absolutamente con un mensaje de autodeterminación y positivismo para expresar lo que uno siente, con Vinia Mojica en el estribillo.

    Aunque sin lugar a dudas el tema por excelencia del álbum es “Respiration”, junto a Common. Nuevamente Hi-Tek pone la instrumental perfecta con un sample de Don Randi para que este trío de ensueño reparta su lírica. El tema abre con un extracto de la película Style Wars seguido de la famosa frase “escúchela, la ciudad respirando”. Los tres MC’s ejercen de cronistas de la ciudad, a la que consideran como un animal con vida propia, con sus rincones, las bandas que la pueblan, la gente que camina por sus calles. El hecho de incluir frases en español muestra la influencia de la comunidad hispana en Nueva York, a la que Mos Def y Talib Kweli incluyen a menudo en sus mensajes.

    El disco incluye, además de los temas ya mencionados, “Hater Players”, “Yo Yeah”, “Twice Inna Lifetime” y “Thieves In The Night”. Destacan de entre estos “Hater Players”, una nueva crítica a lo puramente comercial, y “Thieves In The Night”. Este último es uno de los mejores tracks en mi opinión y que, pese a no ser tan popular como otros, ejemplifica muy bien la figura de Black Star, con unas letras y manera de fluir que son poesía en torno al racismo y una instrumental de un jovencísimo 88-Keys. La letral está inspirada en la novela de Toni Morrison “The Bluest Eye”, y Talib Kweli ha llegado a catalogar la canción como una de las más importantes de su vida.


    We’re gonna take this Hip Hop shit and keep it movin’

    “Mos Def & Talib Kweli Are Black Star” fue un éxito de crítica pero bastante mediocre en ventas. Mientras la prensa especializada los ponía por las nubes y daba por muerto el reinado del gangsta rap, las estanterías de las tiendas seguían llenas de álbumes. Era el final de los años 90 y el rap estaba encontrando su sitio en el mainstream, pero Talib Kweli y Mos Def no habían enfocado su álbum en esa dirección. Los dos MC’s siguieron su carreras por separado de inmediato y con mucho éxito; era habitual verlos juntos tanto en la pecera como en la calle, y hasta colaborando con otros rappers bajo el nombre de la estrella negra. El grupo jamás se rompió, y eso es porque realmente nunca lo fue. Se trataba tan solo de dos buenos rappers de Brooklyn que se juntaron para colaborar. Como cuando coges a tu rapper favorito con tu segundo rapper favorito y sueñas con que saquen un álbum juntos a modo de supergrupo, eso fue Black Star.

    Tuvieron que pasar algunos años hasta que los fans se dieran cuenta de lo que Black Star representaba y de lo que habían tenido delante de sus narices. Pronto se cumplirán diecinueve años de la publicación del álbum y seis desde la última colaboración de los dos MC’s. Talib Kweli editó su última referencia en 2015 y Mos Def, ahora conocido como Yasiin Bey, está preparando nuevo álbum para 2017 tras ocho años en silencio. ¿Supondrá esto la reaparición de Black Star y la semilla que pueda derivar en un segundo álbum después de diecinueve años? Imposible de saber, pero de ser así, 2017 puede ser un gran año.
    By Nico
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